El árbol de los sueños
- Alucinos

- 23 dic 2025
- 2 Min. de lectura
23 de diciembre de 2025
El Árbol de los Sueños vuelve a llenarse de ilusión en el barrio de San Fermín – Orcasur Gracias a la iniciativa de Alucinos y la Fundación “la Caixa”, los deseos de muchos niños y niñas se transforman en sonrisas, abrazos y momentos mágicos. Porque cuando una comunidad se une, los sueños crecen fuertes y dan frutos de esperanza
El programa ‘El Árbol de los Sueños’ de CaixaBank permitirá repartir el regalo que piden en sus cartas a más de 34.000 niños en riesgo de vulnerabilidad gracias a una iniciativa solidaria que pone el foco en los valores que conlleva que cada niño reciba el regalo que ha pedido estas Navidades por la atención, tiempo y cariño que implica hacer realidad un deseo.
El programa se canaliza a través de las oficinas de CaixaBank, que disponen desde este 19 de noviembre de cartas escritas por niños, de hasta 12 años, que pueden estar en riesgo de pobreza alimentaria o en otra situación de posible vulnerabilidad.
Gracias a las casi 3.000 oficinas de CaixaBank que participan en este programa, ‘El Árbol de los Sueños’ llega a toda España a través de más de 400 entidades sociales de todas las comunidades autónomas, incluyendo sus delegaciones, y más de 430 empresas colaboradoras
Echemos la vista atrás y veamos de donde procede este precioso símbolo
En muchas culturas, los árboles han sido símbolos de fortaleza, vida y conexión con lo divino. Entre ellos, el Árbol de los Deseos destaca como una tradición que permite a las personas plasmar sus sueños, esperanzas y anhelos en pequeños mensajes que cuelgan de sus ramas. Este ritual, que se ha transmitido de generación en generación, no solo refleja la espiritualidad y la fe de quienes lo practican, sino que también refuerza el poder de la intención y la comunidad.

Su origen la encontramos en varios países de Asia, como China, Japón y Tailandia. En Hong Kong, por ejemplo, existe el famoso Árbol de los Deseos de Lam Tsuen, donde las personas escriben sus deseos en papel rojo y los lanzan al árbol con la esperanza de que, si quedan colgados, se hagan realidad. Cada versión de esta práctica comparte un mismo propósito: canalizar la energía de los deseos hacia el universo para atraer su cumplimiento.
El Árbol de los Deseos es mucho más que un simple ritual; es un reflejo de la humanidad y su capacidad de soñar, creer y compartir. En un mundo donde a veces las esperanzas se ven opacadas por la rutina y la incertidumbre, esta tradición nos recuerda que el acto de desear ya es el primer paso para alcanzar aquello que anhelamos.





Comentarios